Riot Games pospone la privatización de las repeticiones de League of Legends tras las críticas
La desarrolladora retrasa la medida hasta el parche 26.21 para buscar una solución que proteja a creadores y entrenadores.

Riot Games ha anunciado oficialmente que pospone los polémicos cambios en el sistema de repeticiones de League of Legends hasta la llegada del parche 26.21.
La desarrolladora ha decidido frenar en seco su plan de privatizar los 'replays' tras la lluvia de críticas y el impacto masivo que la restricción iba a tener sobre los profesionales del sector.
En su comunicado de rectificación, Riot ha sido claro: "Estamos trabajando en una solución para asegurar que los creadores y entrenadores que dependen de las repeticiones no se vean afectados de forma significativa, y queremos tener esto solucionado antes de proceder con los cambios".
El plan original, que había sacudido los cimientos del ecosistema competitivo, dictaminaba que las repeticiones pasarían a ser estrictamente privadas.
Un usuario solo podría acceder y descargar los archivos de aquellos encuentros en los que hubiera participado directamente.
Esta medida dejaba, a efectos prácticos, "ciegos" a sitios web de estadísticas, aplicaciones de terceros y herramientas de seguimiento que la comunidad usa a diario.
La justificación inicial de Riot Games apuntaba directamente a la lucha contra los tramposos.
La restricción buscaba cerrar vulnerabilidades críticas de seguridad que estaban siendo explotadas por desarrolladores de 'cheats' y actores malintencionados para construir herramientas no autorizadas accediendo a la memoria del juego.
Sin embargo, el daño colateral para el entorno profesional podría ser demasiado grande.
Analistas de equipos de élite, 'scouters' dedicados a encontrar nuevos talentos en la tabla de clasificación y canales de creadores de contenido que basan su modelo de negocio en retransmitir el 'SoloQ' internacional se quedaban sin su herramienta de trabajo de la noche a la mañana.
Con este aplazamiento, Riot Games compra tiempo para intentar cuadrar el círculo: diseñar una solución técnica que permita blindar la integridad de su código frente a los tramposos, sin destruir por el camino el trabajo de miles de personas que dependen de las repeticiones externas.
La mirada de mucha gente queda ahora fijada en el parche 26.21, que tardará todavía unas semanas.



