La LEC Finals 2026 en Madrid conectó con la comunidad a través de un concepto local y un escenario elevado
El evento, gestionado por Last Lap, destacó por una narrativa madrileña y un escenario a 8 metros de altura que acercó a los jugadores a los aficionados.

La final de la LEC de League of Legends en Madrid destacó por una estrategia creativa que integró elementos locales y un escenario elevado para conectar a jugadores y aficionados.
La agencia Last Lap, ganadora de un concurso internacional, desarrolló un concepto que jugó con el acento español de la competición, conocida localmente como "La LEC".
"Esa parte del localismo bien entendido gustó mucho", comentaron desde la organización.
El universo visual incluyó patrones como la pata de gallo típica de Madrid y azulejos, mezclados con mensajes manuscritos e ilustraciones de personajes icónicos del juego.
La experiencia para los aficionados comenzó con una zona XPO en la Plaza de España, que se convirtió en punto de encuentro antes de los partidos en la Caja Mágica.
"Antes de abrir teníamos más de 2.000 personas en la cola", dijeron los organizadores, una masividad que sorprendió.
Las colas en Plaza España acabaron de convencer de que sí, esto iba en serio.
Durante todo el día hasta la competición, era un sinparar de actividades y activaciones.
Si participabas en acciones, tenías un pasaporte y al final te llevabas una moneda única que se ha convertido en ítem de colección.
Los patrocinadores como KitKat, Kia o Red Bull tematizaron mucho sus activaciones, integradas en la narrativa del universo de League of Legends, que va mucho más allá del juego.
"Es un tribalismo bien entendido; puedes tener a un fan de Fanatic y uno de Movistar juntos en la grada. Es un tribalismo más alrededor del universo de LoL, que solo de tu equipo".
La dirección artística llevó a la realidad el universo creativo definido, en tres ceremonias que elevaron la figura de los jugadores y conectaron con el público local.
La entrega de premios era como el blossom de los cerezos, donde todo explotaba en pétalos, tematizando el reino de Ionia del juego.
La clave del evento fue la reinvención del escenario, inspirado en el monte Targón, un monte en el videojuego donde nacen los campeones.
Con su estudio de arquitectura (YY++), Last Lap ideó un escenario que replicara este icono, elevado a 8 m de altura.
"Los jugadores comentaban el subidón de energía que tenían antes de empezar a jugar, por estar tocando a sus fans".
Una enorme pantalla cúbica estaba bajada y en el momento de salir los jugadores subía mecanizada y destapaba el escenario.
"El momento wow, el opening del último día, lo quiso hacer Ibai, no porque le contratáramos sino por pasión. Y el momento del ‘buenas noches Madrid’ de Ibai, se caía el estadio".
Los creadores de contenido son nativos y dan una difusión brutal.
En la Caja Mágica, todo el anillo de arriba eran salas de coestream equipadas con sus sets, con dos sets de comentaristas, uno para la señal internacional y otro para la local.
La difusión global es estratégica: "Cogíamos todas las señales aquí, hacíamos una prerrealización, la mandábamos a Dublín y volvía en tiempo real para emitirla".
Last Lap y Cabal gestionaron así múltiples señales, garantizando un contenido atractivo para la audiencia global.
El impacto de esta pata virtual del evento fue considerable: +18 millones de horas de visualización con un pico de 473.000 usuarios.
La presentación del pitch a Riot no se hizo como una reunión de Zoom, sino como un programa de televisión en toda regla desde el plató de Cabal Esports.
Sobre la elección de Madrid, Riot solo pedía que se hiciera en España.
Last Lap apostó por Madrid, cuando otras ciudades como Málaga y Valencia con el Roig Arena, estaban interesadas.



