Celestial Return: Un homenaje al cyberpunk que no termina de encontrar su propia voz
Análisis del juego de rol cyberpunk Celestial Return, un título que bebe de clásicos como Disco Elysium pero lucha por distinguirse con mecánicas frustrantes y ritmo desigual.

En el panorama de los juegos de rol narrativos, Celestial Return emerge como un título que rinde homenaje a clásicos modernos como Disco Elysium y Citizen Sleeper. Con una ambientación cyberpunk cargada de reflexiones existenciales y horrores cósmicos, el juego desarrollado por un estudio independiente promete una experiencia profunda donde las decisiones del jugador y los giros del azar determinan el curso de la historia. Sin embargo, tras varias horas de juego, queda claro que mientras la inspiración es evidente, la originalidad brilla por su ausencia.
Un mundo distópico con alma, pero sin identidad
Netherveil, la ciudad donde transcurre la aventura, es sin duda el personaje mejor construido del juego. Los desarrolladores han logrado capturar la esencia de la decadencia corporativa y la desesperación social a través de unos entornos que respiran caos inminente. El estilo artístico minimalista y la banda sonora atmosférica complementan esta visión, creando momentos genuinamente memorables. Sin embargo, la sensación persistente es que se trata de un escenario prestado, sin la suficiente singularidad para destacar entre sus influencias.
Howard y Daisy: detectives en una trama cósmica
El juego sigue al exdetective Howard y su peculiar compañera Daisy, una flor parlante, en su investigación de una serie de crímenes misteriosos. A medida que profundizan en el caso, descubren fuerzas cósmicas que amenazan con destruir la realidad misma.
"Pronto se hace evidente que Howard y Daisy se ven envueltos en una conspiración que podría tener consecuencias desastrosas para el mundo entero". Aunque la premisa es interesante, la ejecución tropieza con diálogos excesivamente largos y un ritmo narrativo que frecuentemente pierde impulso.
Un sistema de dados ambicioso pero frustrante
La mecánica central del juego gira alrededor de las tiradas de dados, que determinan no solo el éxito de las acciones sino que también funcionan como recurso limitado y moneda de cambio. Sobre el papel, el sistema prometía crear tensión estratégica, pero en la práctica genera más frustración que satisfacción.
"Cada decisión se convierte en un cálculo para ver si merece la pena investigar algo interesante, ya que un par de tiradas malas pueden dejarte sin forma de avanzar". Esta dinámica fomenta la práctica de recargar partidas guardadas, rompiendo la inmersión y el flujo natural del juego.
Altibajos narrativos y problemas técnicos
La historia oscila entre momentos genuinamente intrigantes y pasajes excesivamente verbosos donde el juego parece enamorado de su propio guión. Algunos personajes secundarios no justifican la cantidad de texto dedicado a ellos, ralentizando el ritmo. A estos problemas se suman una interfaz poco intuitiva, un sistema de inventario engorroso y diversos fallos técnicos que, aunque no son catastróficos, acumulan una experiencia de juego irregular.
Un potencial desperdiciado
Cuando todos los elementos convergen, Celestial Return logra capturar esa mezcla única de desesperanza y curiosidad que define al mejor cyberpunk. La química entre Howard y Daisy destaca como uno de los aspectos más logrados, ofreciendo momentos de genuina humanidad en medio del caos distópico. Lamentablemente, estos destellos de brillantez son demasiado esporádicos para sostener la experiencia.
Un futuro incierto para la franquicia
Celestial Return se presenta como un debut ambicioso que demuestra el potencial creativo de su equipo, pero también revela las dificultades de crear algo genuinamente innovador en un género tan saturado. El juego comprende superficialmente qué hizo grandes a sus referentes, pero falla en capturar la esencia que los hizo funcionar. Para futuras entregas, los desarrolladores deberán encontrar un equilibrio mejor entre inspiración e innovación, puliendo las mecánicas problemáticas y dando mayor peso a los momentos de juego real sobre la narración excesiva. Mientras tanto, queda como una experiencia irregular que probablemente dividirá a los fans del género.


